Qué es el Value investing y cuáles son sus ventajas

Qué es el value investing

Si eres un inversor o estás planteándote empezar a comprar acciones de Bolsa, estoy seguro de que en alguna ocasión te has preguntado si existe algún método probado con el que se puedan obtener beneficios de forma consistente, ¿verdad?

El Value Investing es uno de los métodos más antiguos para invertir en Bolsa, y también uno de los más extendidos. En la actualidad, muchos inversores de gran renombre lo siguen utilizando pero, ¿cuál es su secreto?

En este artículo te contaré qué es el Value Investing, qué se tiene en cuenta para invertir según esta estrategia y cuáles son sus puntos fuertes y débiles.

Qué es el Value Investing y cómo surge

El Value Investing, también conocido como inversión en valor, consiste en invertir en empresas que cotizan por un precio inferior a lo que realmente valen. De este modo, con el paso del tiempo se espera que su cotización y su valor real se igualen, obteniendo un gran beneficio.

Esta estrategia de inversión es bastante antigua, y desde sus inicios ha demostrado ser un mecanismo muy efectivo para obtener rendimientos en Bolsa de forma continuada.

El concepto de Value Investing surgió en el libro Security Análisis de Benjamin Graham y David Dodd, que redactaron el libro tras ver que tras el crack del 29 había empresas que cotizaban muy por debajo de su valor contable.

Sin embargo, el nombre que más se asocia hoy en día con la inversión en valor es el de Warren Buffett, alumno de Benjamin Graham y del que aprendió esta filosofía de inversión.

Ya desde pequeño Buffett demostró mucho interés por la Bolsa, y hoy en día es una de las personas más ricas del mundo y uno de los mejores inversores de la historia.

Qué es el valor intrínseco y cómo se calcula

El centro de la estrategia Value Investing consiste en encontrar empresas que, por un motivo o por otro, coticen a un precio inferior a su valor intrínseco.

Y aquí está la clave, los inversores en valor distinguen entre precio y valor. Una de las frases más célebres de Warren Buffett dice así:

Precio es lo que pagas. Valor es lo que obtienes.

El precio es el coste de cada acción, mientras que su valor hace referencia a la parte del negocio que estás adquiriendo, y más concretamente al valor objetivo a nivel contable de esa parte del negocio.

Así, Benjamin Graham acuñó el término “margen de seguridad” como la diferencia entre el valor intrínseco de un activo, y su precio en el mercado. De este modo, los value investors buscan empresas con un gran margen de seguridad, y esperan pacientemente a que el precio y el valor se igualen.

Pero ¿cómo se puede saber cuál es el valor intrínseco o real de un activo? Para ello, los inversores hacen cálculos utilizando el análisis fundamental, que consiste en analizar los datos financieros de la empresa.

Las compañías que cotizan en Bolsa, están obligadas a presentar documentación cada 3 meses en la que se ven reflejados sus ingresos, gastos, inversiones, activos, pasivos, deuda… Todo ello, permite a los inversores hacer un cálculo aproximado del valor de una empresa.

Además, tienen en cuenta varios ratios que dan mucha información sobre la empresa:

  • P/E: es el Price to Earnings ratio, e indica cuánto pagas por cada dólar de beneficios que tiene la empresa. Si es pequeño, quiere decir que estás pagando poco por una parte de un negocio que tiene muchos beneficios en relación con su precio.
  • P/B: es el Price to Book ratio, y relaciona el precio de las acciones de una empresa y su patrimonio neto. De nuevo, si es bajo, quiere decir que la empresa tiene un gran patrimonio en relación con su precio.
  • ROA: significa Return On Assets, y mide la rentabilidad económica de los activos de la empresa.
  • ROE: significa Return On Equity, e indica la rentabilidad del patrimonio de la empresa.
  • ROI: significa Return On Investment, y es el rendimiento económico de las actividades de inversión que hace la empresa.

Métodos de análisis en Value Investing

Además de hacer un análisis contable de la compañía, para llevar a cabo una buena estrategia de Value Investing es necesario analizar el entorno de la empresa, tanto el general como el específico. En este sentido, existen 2 métodos de estudio:

Análisis top-down

En análisis top-down, como su propio nombre indica, hace un estudio de arriba abajo, estudiando primero la economía internacional, y terminando por la empresa en cuestión. Los pasos de estos estudios son:

  1. Economía internacional.
  2. Economía nacional.
  3. Estudio del sector.
  4. Estudio de la industria.
  5. Estudio de la empresa y sus competidores.

Análisis bottom-up

Tal y como puedes imaginar, se trata de el mismo estudio pero hecho al contrario, empezando por el estudio de la empresa y sus competidores, avanzando poco a poco hasta analizar la economía internacional.

Con estos estudios se trata de obtener información sobre las operaciones de la empresa, no a nivel financiero, sino en relación con la economía en su conjunto.

La elección de un método u otro dependerá de tus preferencias personales, aunque por norma general se recomienda utilizar el primer método para economías emergentes, y el segundo para economías grandes y estables.

Ventajas y desventajas de la inversión en valor

Del mismo modo que ocurre con cualquier estrategia de inversión, el Value Investing tiene sus puntos positivos y negativos.

Estas son sus principales ventajas:

  • Se trata de un tipo de inversión muy rentable si se hace de forma correcta. La historia ha demostrado que es un método que funciona, y muchas fortunas se han hecho utilizando este método o similares.
  • Es una estrategia con poco riesgo, ya que el foco siempre está puesto en el largo plazo y las variaciones momentáneas del precio no afectan al valor real del activo.
  • Existen muchos libros con los que puedes educarte en este tipo de inversión, facilitando que te conviertas en un experto.
  • Los screnners han facilitado mucho la búsqueda de empresas de este tipo, aunque posteriormente hay que hacer todo el análisis.

Y estas las desventajas:

  • Calcular el valor intrínseco puede ser muy complicado, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de variables que hay que considerar. Además, hay cuestiones a las que es muy complicado darle un valor o entender cómo afectan a la contabilidad de la empresa.
  • Puedes caer en una trampa de valor, que son empresas que cotizan por debajo de su valor intrínseco pero su precio no para de bajar y bajar, generando pérdidas a los inversores por un tiempo indefinido.
  • Los estudios requieren mucho tiempo de análisis, algo que puede no verse recompensado posteriormente con los resultados obtenidos.

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